El armonio del Velero Mimosa rompió el silencio tras 160 años

Una ceremonia cargada de emoción en el Solar histórico y Capilla Moriah marcó el regreso del legendario instrumento a la vida comunitaria.
Desde ahora será patrimonio de la ciudad, resguardado en el Museo Pueblo de Luis.

Al cumplirse 160 años de la llegada de los colonos galeses al Chubut, la capilla Moriah de Trelew fue escenario de un momento histórico y profundamente conmovedor: el armonio que acompañó a los pioneros a bordo del velero Mimosa volvió a sonar ante una multitud conmovida.

El instrumento, que había sido traído oculto entre los insumos del viaje por el colono Robert Thomas, fue presentado en público luego de un minucioso trabajo de restauración a cargo del maestro artesano y músico, Ivano Roberts.
El proyecto, impulsado por la comisión de la capilla Moriah, se concretó con el acompañamiento de los herederos custodios del armonio y de la Municipalidad de Trelew.

El acto conmemorativo, contó con la presencia del intendente de la ciudad, Gerardo Merino, el concejal Leonardo Ferrelli, la diputada provincial Sandra Willatowsky, funcionarios provinciales y municipales y representantes de las entidades culturales galesas de la región.

Allí se proyectó un documental que narra la historia del armonio, su valor simbólico para la comunidad y el proceso de restauración realizado con esmero para devolverle sus voces en esta fecha tan significativa.

El documental fue dirigido por Matías Kaless con la investigación de Diego Gatica desde la Secretaría de Bienestar Integral, en coordinación con el área de Cultura y el Programa de Investigación Municipal, con musicalización a cargo de Héctor Ariel MacDonald, en un trabajo conjunto de notable sensibilidad y rigor.

Volver a vivir
La emoción alcanzó su punto más alto cuando, tras la proyección del documental, se retiró el velo blanco que cubría el armonio.
En ese instante, el histórico instrumento volvió a sonar al compás de los himnos que, hace más de un siglo y medio, habían acompañado a los colonos en su travesía hacia una nueva vida.

Las paredes centenarias de la capilla vibraron nuevamente con notas de fe, memoria y pertenencia.
Fue un acto de reencuentro entre generaciones, entre pasado y presente, entre la música y la historia viva de un pueblo que mantiene encendida la llama de su legado.

El coro Moriah, dirigido por la profesora Catrin Heledd Morris, deleitó al público con dos obras, una de ellas en memoria del recientemente fallecido maestro director, Irving Evans, puntal cultural en Trevelin.

En medio de la ceremonia, que fue conducida por el maestro Meirion Griffiths, se vivió otra gran sorpresa y de gran trascendencia patrimonial histórica: Ariel Hughes, actual custodio del armonio, descendiente directo de Robert Thomas, tomó la palabra y anunció, ante la mirada sorprendida del intendente, que el instrumento será donado para quedar bajo custodia del Museo Regional Pueblo de Luis.
La decisión, celebrada por todos los presentes, fue recibida por Merino con palpable emoción, que se tradujo en un sentido abrazo con Hughes y un cerrado aplauso del público que colmó la capilla.

Con esta decisión, el armonio del Mimosa no solo recupera su voz, sino también su lugar en la historia viva del pueblo que lo recibió hace 160 años.
A partir de ahora, será patrimonio de toda la comunidad.